Sound Architecture 2013

Description

The profile of the sonorous contemporary landscape is distinguished from the past times due the fact that it contains an acoustic ambient of low fidelity. In a thick density of sounds, the acoustic signs are less clear, difficult to distinguish. The diaphanous sound is found hidden in a broadband noise.

At the drift, we perceive the beatings of the city. Everything flows at vertiginous speeds and we lose the distance with what surrounds us, we let ourselves be carried away by the chaos that flows within the streets without being conscious of our existence. Sometimes we need a pause to refresh ourselves, a silence. It is then that, just like glows, the sounds that make us discover the presence of a real body, namely the emanation of the referent, are filtered.

The artist, in this case the musician, is an architect of sounds1 capable of dislocating the sonorousness in time as well as in space making possible the clairaudience for every listener. Alina Sánchez carries out sonorous explorations generating ambiences in which the air is the subtle element by excellence.

She experiments with the sonorous starting from the image that refers to the concepts proposed by Juan Downey, who in his interest for the relation between nature and culture, conceived the architecture as a series of spaces that canalize the flows of invisible energies. They are silent images, gloomy deserts2 of a frozen cinematic, the fruit of an approach between reality and human interiority that through levitating3 dynamisms remind us that the soul is always moving.

The dynamics proposed by Alina Sánchez go from the internal landscape to the external landscape. In that sense, when we position ourselves on the outside, we are before the “effective” social power of a visual and auditory dimension from which we must break its fantasmatic domain upon ourselves. On this regard, Slavok Zizek asks: What is the effect of adding a soundtrack to a silent film? And he answers: Exactly the opposite to the expected naturalization, which means, a more “realistic” imitation of life. 4

Mireille Torres

  1. Schafer, Murray. “The Music of the Environment” en Audio Culture: Readings in Modern Music, N.Y.: The Continuum International Publishing Group Inc., 2010, p. 30.
    2 Barthes, Roland. La cámara lúcida: Notas sobre la fotografía, Barcelona: Paidós, 2006, p. 50.
    3 Bachelard, Gaston. El aire y los sueños: ensayo sobre la imaginación del movimiento, México: FCE, 1997.
    4 Zizek, Slavoj. “I Hear you With my Eyes; or, The Invisible Master” en Gaze and Voice as Love Objects, Durham: Duke University Press, 1996, p.92.

El perfil del paisaje sonoro contemporáneo se distingue del de tiempos pasados debido a que contiene un ambiente acústico de baja fidelidad. En una espesa densidad de sonidos las señales acústicas son poco claras, difíciles de distinguir. El sonido diáfano se encuentra oculto en un ruido de banda ancha.
En la deriva percibimos los latidos de la ciudad. Todo fluye a velocidades vertiginosas y perdemos la distancia con lo que nos rodea, nos dejamos llevar por el caos que fluye entre las calles sin estar alerta de nuestra existencia. En ocasiones necesitamos una pausa para refrescarnos, un silencio. Es entonces que, cual resplandores, se filtran los sonidos que nos hacen descubrir la presencia de un cuerpo real, esto es, la emanación del referente.
El artista, en este caso el músico, es un arquitecto de sonidos1 capaz de dislocar la sonoridad tanto en el tiempo como en el espacio, haciendo posible la clariaudiencia a todo escucha. Alina Sánchez lleva a cabo exploraciones sonoras, generando ambientes en los que el aire es el elemento sutil por excelencia.
Experimenta con lo sonoro a partir de la imagen que nos remite a los conceptos propuestos por Juan Downey, quien en su interés por la relación de la naturaleza y la cultura, concebía la arquitectura como una serie de espacios que canalizan los flujos de energías invisibles. Se trata de imágenes silenciosas, de sombríos desiertos2 de cinemática congelada, fruto de la aproximación entre la realidad y la interioridad humana, que a través de dinamismos levitantes3 nos recuerdan que el alma está siempre en movimiento.
La dinámica en la propuesta de Alina Sánchez va del paisaje interior al paisaje exterior. En este sentido, al posicionarnos en el exterior, nos encontramos ante el poder social “efectivo” de una dimensión visual y auditiva de la cual tenemos que romper su fantasmático dominio sobre nosotros mismos. Al respecto, Slavoj Zizek se pregunta: ¿Cuál es el efecto de añadir un soundtrack a una película silenciosa? A lo cual responde: Exactamente lo opuesto de la esperada “naturalización”, esto es, de una imitación de la vida más “realista”. 4
Mireille Torres

1 Schafer, Murray. “The Music of the Environment” en Audio Culture: Readings in Modern Music, N.Y.: The Continuum International Publishing Group Inc., 2010, p. 30.
2 Barthes, Roland. La cámara lúcida: Notas sobre la fotografía, Barcelona: Paidós, 2006, p. 50.
3 Bachelard, Gaston. El aire y los sueños: ensayo sobre la imaginación del movimiento, México: FCE, 1997.
4 Zizek, Slavoj. “I Hear you With my Eyes; or, The Invisible Master” en Gaze and Voice as Love Objects, Durham: Duke University Press, 1996, p.92.