Parallel dreams 2011

Description

In 1962, almost fifty years before these young female artists discovered that both dream of fishes… that die, the English sinologist Joseph Needham pointed out this about the Chinese worldview: in the coordinative thinking (or associative) the concepts are not subsumed one under the other, but they are placed one next to the other forming a meaningful design (pattern), and the elements influence themselves not for mechanical causation acts but for a species of induction… The elements behave in a certain way… because their positioning in the cyclic universe, of perpetual movement, is such that it has imbued them with an intrinsic nature that makes inevitable such behavior.
This idea entered the occidental imagery with the help of Carl Jung as the concept of synchronicity and it came to my mind when I met Alina’s and Laura’s project because their work and thinking can be understood and described much more better from this perspective than from any other perspective I know. To begin, their project was conceived by “elements placed one next to the other” (their positioning in the cyclic universe): From the parallel situation of studying together, they realized a more relevant parallelism: both dream of fishes.
Dreams are not fortuitous, they are grounded in their life experiences: Alina lived a year of her childhood at the shore of a dam in Tlaxcala known for its spring water and its mortal swirls. One day her mother found her floating on the water, not dead, as she feared, but deeply asleep. When she was a child, Laura lived together with a big fishbowl in the living room of her home, when she woke up at night the only light that guided her was the ethereal lightning emanating from the fishbowl. The dreams of they both have been many and repetitive, in the case of Alina they have turned out prophetic and even sinister, and in Laura’s, they are always too violated, running out of water, on a limit situation. They work with their dreams according to the principles of the associative thinking, placing them in relation with other events, before and after the dream, and they deepened the possible associations: in the case of Alina, working with the world of symbols of Jung; in Laura’s, linking their circumstances and work with the planetary concept through an inclusive vision that embraces even references to the primordial soup of life. Both of them have internalized in a natural way the Chinese cosmic worldview in which a matter does not cause mechanically another, but where both of them, or all of them, are involved in the same cosmic dance, in which the precise is the place of the elements so they could have their right place and thus, they could acquire their sense.
… …. Alina Sánchez and Laura Pirez are creating the framework for their shared own work. A flexible, elegant, floating, let’s say, a net-framework, characteristic of the dreamed world, aquatic, virtual and real.
Carla Rippey

En 1962, casi cincuenta años antes de que estas jóvenes artistas descubrieran que las dos sueñan con peces…que se mueren, el sinólogo inglés Joseph Needham precisó lo siguiente en relación a la cosmovisión china: En el pensamiento coordinativo (o asociativo) los conceptos no están subsumidos uno debajo del otro, pero más bien, están colocados uno junto a otro, formando un diseño significativo (“pattern”), y los elementos se influyen no por actos de causación mecánica, pero por una especie de “inducción”… Los elementos se comportan de cierta manera… porque su posicionamiento en el universo cíclico, de movimiento perpetuo, es tal que les ha imbuido con una naturaleza intrínseca que hace inevitable tal comportamiento.” Esta idea entró al imaginario occidental, con la ayuda de Carl Jung, como el concepto de la sincronicidad, y me vino a la mente al conocer el proyecto de Alina y Laura porque el trabajo y pensamiento de ellas se puede abarcar y describir mucho mejor desde esta perspectiva que de cualquier otra (occidental) que conozca. Para empezar, su proyecto se concibió por “elementos colocados uno junto al otro” (su posicionamiento en el universo cíclico): las dos sueñan con peces. Los sueños de peces no son causales, están arraigados en sus experiencias vivenciales: Alina pasó algunos años de su infancia viviendo en la orilla de una presa de Tlaxcala, conocida por su agua manantial y sus remolinos mortales. Un día su madre la encuentra flotando en el agua, no muerta –como a primera vista temía-­‐ pero profundamente dormida. Laura convivió de chica con una gran pecera en la sala de la casa familiar; al levantarse de noche la única luz que le guiaba era la etérea iluminación que la pecera emanaba. Los sueños de las dos han sido muchos y repetidos; en el caso de Alina han resultado a veces proféticos y hasta siniestros, y en el de Laura, los peces siempre están muy vulnerados, acabándose el agua, en una situación límite. Trabajan sus sueños de acuerdo con principios del pensamiento asociativo, colocándolos en relación con otros eventos, antes y después del sueño, y ahondan las asociaciones posibles: en el caso de Alina, trabajando con el mundo de símbolos de Jung; en el de Laura, ligando sus circunstancias y trabajo con el contexto planetario por medio de una visión inclusiva que abarca hasta referencias a la sopa primordial de la vida. Las dos han internalizado de forma natural la visión cósmica china en que un asunto no provoca a otro mecánicamente, pero donde los dos asuntos, o todos los asuntos, están involucrados en el mismo baile cósmico, en que lo preciso es la colocación de los elementos para que tengan su justo lugar y así, adquieran su sentido.
Texto curatorial por Carla Rippey